San Domenico

Imponente obelisco construido en el siglo XVII como ofrenda al propio santo después de que la ciudad de Nápoles sobreviviera a la peste en 1656.

 

Se utiliza oro de 22 quilates para colocar una corona al santo que observa la milenaria ciudad. Con ello, la pieza combina dos disciplinas; la fotografía y el dorado, para dar como resultado una obra instalada en marco negro.

es_ES